sábado, 2 de abril de 2011

CAPITULO 9

PARTE 2 EL ESPEJO DEL CAMBIO

Nicole corrió efusivamente al encuentro de su hermano mayor, con una alegría descomunal y se le abrazo fuertemente a la cintura levantando su inocente rostro para comprobar que Abius también le había extrañado.

- Abius hermano, regresaste- pronuncio la pequeña al estar nuevamente en contacto con él.

- Estoy bien Nicole, no te preocupes... pero tú ¿como haz estado?, por mi parte yo preocupado por ti, tu estando sola en esta cabaña.

- ¡sola!- exclamo Candy detrás de Abius- que irresponsable eres y más al ser el hermano mayor a mi Sandy jamás dejo de estar a mi lado- su voz se fue apagando lentamente al mencionar a Sandy, por su parte la pequeña Nicole se asusto al ver a los otros visitantes y rápidamente se escondió a espaldas de su hermano pero viendo aún a los extraños.

- Lo se Candy pero debía de conseguir un buen trabajo para sobrevivir y ayudar a mi hermanita.

-huy que antipático eres...- contesto la temperamental jovencita; Abel por su parte le toco suavemente el hombro y con su rostro le hizo una señal de deaprobación  a lo que Candy emprendió perfectamente y como una niñita regañada se quedo en silencio.

- hola tu debes ser la pequeña Nicole ¿no es así? y mira si tienes el cabello en hermosos caideles dorados como me había comentado tu hermano- Angie le tomo con su mano izquierda uno de sus caideles a la pequeña inclinándose para estar a la altura de la pequeña a la que ella sonrió timidamente y al verla salio de su escondite detrás de Abius, y observo detenidamente a la princesa.

- ¿es ella? ¿ella es Abius, la hermosa joven que te ha enamorado?- pregunto con la más pura inocencia clásico de una niña pequeña, y Angie como si de un volcán se tratase cambio el color de su cara aun rojo como jitomate hasta las orejas, ahora era ella no sabia donde esconderse.

- No... no lo soy... Nicole... la persona a quien Abius ama esta en peligro y nuestro deber es encontrarla.

- ¿como en un cuento de hadas?


- si Nicole como en un cuento de Hadas- le volvió a sonreír Angie.

- Entonces si no es ella... ¿por que cuando la miras cambia tu actitud Abius?- la niña seguía con su dulce inocencia haciendo preguntas y al parecer era ahora Abius quien cambiaba el color de su rostro.

- Así que ella es tu pequeña hermana- interrumpió oportunamente Candy y se acerco a la pequeña niña tomándola de las mejillas o mejor dicho pellizcandola- Es muy bonita esta niña Abius... ¿seguro que es tu hermana? por que te quedas corto en cuestión de belleza a su lado- Abius solo se limito a sonreír a los comentarios de Candy; pero en cambio Abel observaba detenidamente a la pequeña.


- Hey y tu que tanto le vez Abel... no te gustan los niños pequeños ¿ o si?- celosamente salieron estas palabras de Candy; Abel se sonrojo sobre manera, ya eran tres en este día, en su rostro espiritual e infantil  un rubor de pena.

- No es eso...  solo que al ver su rostro se me hace como si ya la conociese, o en algun lugar le hubiese visto  antes.

- No seas paranoico Abel-giro Candy con una mirada de celos.




Pasaron unos minutos y Abius le invito a pasar a su humilde cabaña que a pesar de todo era acogedora y la sorpresa fue grande, al entrar los jovenes observaron el diario de la reina azucena sobre la mesita  que se encontraba en medio de la cabaña... pero la que reacciono realmente al verlo fue Candy pues fue la única que lo había visto antes.

- ¡ese es! es el diario de nuestra madre Angie- esta se sobresalto sobremanera.


- Ese libro es mio- exclamo la pequeña Nicole tratando de arrebatárselo de las manos a Candy que lo había tomado y lo estrujo contra su pecho- lo encontré hace poco.


Abius se sorprendió al escuchar esto y tomó el el libro entre sus manos... pero no le pudo abrir - Nicole... ¿ en donde encontraste este libro?.


- Ya les dije... lo encontré...


- Dime...- interrumpió Abel inclinándose hacia la pequeña y tomándole de la mano- al tocarla Nicole sintió una gran tranquilidad que inundaba todo su ser, sobre todo al ver el hermoso y cálido rostro del joven celestial... esté también sintió algo diferente al observar a la niña.

- cierta noche... el día que todo obscureció... salí al pozo por un poco de agua... el viento soplaba muy fuerte... una tormenta como nunca había visto... de pronto unas luces como si de luciérnagas se tratase aparecieron  frente a mi... tenía tanto miedo que intente moverme hacia atrás pero tropecé; pero aún así las lucesillas seguían ahí, se posaron frente a mi  y formaron la figura del libro... cayó al suelo así que lo tome y su cerradura se abrió de inmediato... por eso digo que ese libro es mio.

- ¿se abrió?- pregunto muy dudoso el joven Abel, algo le decía que eso no era normal y menos viniendo de un objeto relacionado con las hadas.


- Sandy...- se detuvo un instante para hablar la princesa Candy, pues aun resultaba doloroso mencionar a su hermana y provocar sentimientos en todos pero continuo- Sandy y yo.... de hecho yo encontré el diario en la biblioteca del palacio y lo saque, lo lleve a donde se encontraba Sandy... aunque ella al ver lo que había hecho me reprimió- sonrió- pero al momento de que ella lo tocó, el diario desaprecio de en la nada dejando solo algunas chispitas de luz en su lugar, tal como describe Nicole.


- Pequeña- interrumpió Abel- nos permitirías leer tu libro por favor, es muy bonito y de seguro tratara de algún cuento de hadas... ¿nos dejarías?-sonrió el apuesto ángel, le había dado al clavo con la pequeña y una sonrisa dibujo su rostro y de esta manera ni siquiera la pequeña Nicole se negaría así que acepto.


- ¿por que leerlo Abel?- interrogo Abius que tomaba de los hombros a su hermanita para demostrarle seguridad y al mismo tiempo tranquilizarla.


- Simple Abius... para saber con exactitud si la reina de las hadas en su diario deja alguna pista acerca de  "la llave mágica"- expreso con mucha seguridad mientras miraba fijamente a cada uno de los presentes a los ojos. Así pues agarro el libro y se lo otorgo a Angie pues era la más indicada a leerle, pues ella era quien más debería saber acerca de su madre; abrió el diario y comenzo a leer.


Leyeron hasta muy entrada la noche, pero no había casi  nada acerca de la llave mágica, ni una sola palabra que indicara su ubicación... lo sorprendente fue enterarse de una pequeña hermana menor de Azucena y Jazmín... que al parecer indicaba que era sin lugar a dudas la legitima    heredera de las hadas y la guardiana de la mágica; más a pesar de esto seguían sin pistas y por otra parte enterarse del romance entre Nefirís, Christopher y Azucena y leer acerca del terrible suceso que ocurrió dejo conmovidos a todos pero especialmente a Angie que al no poder conciliar sueño decidió salir al patio de la cabaña, que en realidad era un viejo establo en el cual podemos suponer que Nicolás el padre de Abius mantenía a sus caballos; debió haber sido un golpe duro para el perder a sus padres y con la responsabilidad de su hermana menor y a tan corta edad. Pero sobre la cabeza de Angie no solo rondaba este pensamiento, sino también la historia de sus propios padres; no podía evitar ver la similitud en lo que ahora a ella le ocurría era un imposible y aunque se esforzaba en comprender a Jazmín no lo entendía puesto ella estaba en la misma posición... ambas enamoradas de un joven que solo las veía como su mejor amiga e incluso este amor era negativamente correspondido por nada más y nada menos que una de sus hermanas, una comparación más, Azucena y Sandy... pero en toda estas historia había un cabo suelto que ni la misma reina Azucena logro explicar en su momento: ¿como fue que Jazmín o Nefirís logro sobrevivir a esa misteriosa muerte? ¿que misterio envolvía aun a Nefirís? y ese cambio tan repentino en las demás hadas para dejar ir a su reina a buscar la felicidad. Angie pensaba en Abius y la desición que pudo haber orillado a Jazmín a volverse al lado de la maldad ¿será un hilo tan delgado que podría romperse y así Angie tomar la misma desición, el mismo camino que la hechicera? eso pensaba y pensaba cuando de pronto escucho pasos detrás de ella... giro su cabeza para el encuentro de donde provenía el sonido. Se trataba de Abius, que al igual que ella no podía dormir.   el joven mientras ocupaba un lugar al lado de la Princesita, ella asintió con la cabeza.


- Abius...- rompió el silencio Angie- no puedo evitar pensar que pasaría si tomara alguna desición equivocada como Jazmín... creo que aún asi seguiría queriéndote con todo el corazón aunque esté poseído por la maldad- Abius se quedo plasmado con este comentario ahora con esto verificaba  lo que había sospechado acerca del sentimiento de Angie hacia él... y este en un momento de debilidad le acaricio la mejilla... Angie tomó su mano fuerte con una de ella dejándola así un momento entre su mejilla y su propia mano, le miro directamente a sus celestes ojos, soltó ambas manos y ella le besó dulcemente en la mejilla otra vez, parecía que se estaba despidiendo de él,  pero era sola mente un "Dulce Beso".


Ya eran  las tres en punto de la madrugada, por fin todos dormían, en especial la pequeña Nicole... un sueño apetecible para su corta edad... seguramente soñaba con hadas y unicornios o mundos mágicos así como los del libro del diario de Azucena, pero paso algo... a las afueras de la cabaña se escuchaba el sonido de una flauta... una melodía muy animada que solo ella escuchaba, y como si de magia se tratase se levanto de su cama, caminando entre todos que estaban también dormidos, Abius y Abel en el piso pues por cordialidad dejaron a las princesitas en la cama del joven; Nicole salió rumbo al patio frontal de la cabaña siguiendo la música y sus ojos se encontraban fijos como si fuera un zombie... mirando fijamente a la nada... siguió caminando internándose en el bosque y cuando logro tomar conciencia ya estaba completamente perdida en las profundidades del bosque pero seguía la melodía sonando y al igual que Angie había sido atraída por un flauta mágica, la flauta de X-cron el duende ataco a Abius... pero sorprendentemente no la traía ni un duende, ni nadie... al parecer tocaba sola. La pequeña se sorprendió y asusto pero ahora la melodía se escuchaba a su alrededor por todas direcciones y su tono se hacia cada vez más aterrador, se acercaba... sonaba en su cabeza y giro su cabeza y vio algo fuera de lo normal... una hada estaba frente a ella, era una hada muy hermosa como si del sol se tratase pues emitía una luz alrededor de todo su cuerpo, una hada de largos cabellos dorados y un perfil divino... ahí estaba mirando a la pequeña fijamente y ella de igual manera asombrada; sonrío al ver a la niña pero era una sonrisa cálida, todo lo contrario era una expresión maléfica. Nicole cambio también su expresión a miedo pero se mantenía estática frente a ella y esta comenzo a quebrarse... si, la hada se caía en pedazos como si de una estatua se tratara, pero como un cascaron solamente por que había alguien dentro de ese cuerpo rígido del hada, era un espectáculo aterrador  debajo de ese cascaron un cabello rojo cubría un rostro, rojo como la sangre y unos ojos ardientes como la lava.


la pequeña Nicole grito y el sonido retumbo dentro del bosque haciendo eco y más alla hasta la cabaña de Abius... él escucho el grito en sueños pero le logro despertar al igual que a todos los demás.


- ¡¡Nicole!!- grito desesperado Abius al escuchar el grito y al ver la camita de su hermana vacía al mismo tiempo que todos giraron para confirmar que ella no estaba ahí.


- ¿donde podrá estar?- pregunto Angie y salieron corriendo fuera de la cabaña.


- ¡Nicole!- seguía gritando Abius pero era en vano y se escucho otro grito más de la pequeña. Abius se desespero aun más y desenfundo su espada, siendo esto algo irracional, y se hecho a correr al igual  que los demás. Se escucho un relincho y se detuvieron en seco, pues frente a sus ojos de nueva cuenta aparecieron una vez más el unicornio que muchas veces les había ayudado; el giro su cabeza haciendo seña de que le siguieran, a lo cual todos comprendieron y fueron tras de él adentrandose al bosque.


Pero en ese momento Nicole se encontraba frente a Nefirís que le observaba fijamente, se acerco a ella y la niña volvió a gritar. La bruja meneo delicadamente su mano en el aire con cierta elegancia y en su mano aparecio el espejo ovalado, el espejo del cambio y acercándose aun más a la infante le mostró su reflejo; Nicole quedo embelesada como cuando un gato cuando ve un objeto en movimiento, sus ojos se cristalizaron frente a su propio reflejo... hipnotizada. Nefirís había logrado su propósito, ahora tenia en sus manos al ser capaz de abrir el templo del juicio... la llave mágica... la chica de los cabellos dorados... la tercera hada nacida de la flor de oro.






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